Una historia del antisemitismo | DW Documental

¿Dónde empezó el antisemitismo y cómo fue su desarrollo? El primer episodio de esta serie documental ahonda en las raíces de este fenómeno: la primera ola de violencia antijudía en la Alejandría del año 38 d. C.

¿Por qué la primera gran ola de violencia antijudía surgió en la ciudad egipcia de Alejandría bajo la ocupación romana? ¿Cómo pudo arraigar el antijudaísmo en la civilización cristiana y en la musulmana? ¿Cómo pudo Granada, en la península Ibérica, tras 300 años de época dorada de convivencia convertirse en escenario de una masacre que constituye el primer pogromo en suelo europeo? ¿Por qué se produjeron pogromos durante las cruzadas?

El análisis del primer milenio del antisemitismo también revela el inicio de la lucha contra la hostilidad antisemita. Ejemplos de ello son la protección ofrecida por los carolingios a los judíos, el apoyo que les otorgaron los emires y califas de la España árabe o la labor del abad Bernardo de Claraval (1090 – 1153), que logró poner fin a las persecuciones antijudías durante las cruzadas.

El segundo episodio de la serie documental se centra en la historia del antisemitismo desde el siglo XII hasta el XVIII. En este periodo histórico la deshumanización a la que se ven sometidos los judíos de tres continentes alcanza nuevas dimensiones.

¿En qué obra de la pintura medieval aparece por primera vez la típica nariz que le atribuye el estereotipo a las personas de fe judía? ¿Cómo transcendió esta estigmatización los límites de la iconografía para convertirse en el primer rasgo discriminatorio de la historia? El director Jonathan Hayoun ahonda en este episodio en la aparición de los estereotipos y clichés antisemitas y en las consecuencias que tuvieron: desde la primera “nariz judía” en la pintura cristiana hasta la expulsión de los judíos de los grandes reinos de Europa; desde el estereotipo del “rico usurero” hasta el “antisemitismo sin judíos”.

En los reinos abandonados por las comunidades judías se desarrolló un fenómeno paradójico: el antijudaísmo sin judíos. Aunque desde hacía mucho tiempo ya no vivía ningún judío en estas regiones, el antisemitismo floreció allí. En España la Inquisición persiguió a los “marranos”, es decir, a los judíos que habían sido obligados a convertirse al cristianismo. En un primer momento encontraron refugio en el este de Europa, pero pronto empezaron a propagarse en Polonia los clichés antijudíos y las leyendas sobre supuestos asesinatos rituales. El final de este episodio lo ocupa la Revolución Francesa que cambiaría para siempre el destino de los judíos.

La Revolución Francesa fue para los judíos europeos la esperanza del final de la discriminación. Pero pronto los movimientos políticos y las corrientes pseudocientíficas dieron lugar a nuevas formas de antisemitismo.

En el siglo XIX surgen nuevas formas de odio contra las personas de fe judía por motivos políticos y raciales. Para denominar este fenómeno se acuño un nuevo término: antisemitismo. Un tipo de crítica a la expansión del capitalismo en la era industrial, que tendía a la personalización y a negar la complejidad de las relaciones económicas, se convirtió en el núcleo del antisemitismo moderno. Acababa de nacer el “judaísmo internacional”, concepto que aparecería ilustrado en caricaturas de importantes periódicos europeos.

El llamado caso Dreyfus (1894), la condena al exilio en la isla del Diablo del oficial alsaciano Alfred Dreyfus tras ser acusado de ser un espía del Imperio alemán, inauguró una nueva época para la caricatura y trasladó la lucha contra el antisemitismo a la política. Esta lucha alcanzaría una nueva dimensión cuando el general ucraniano Simon Petliura murió en París víctima de un atentado perpetrado por el anarquista judío Schlomo Schwartzbard en el bulevar Saint-Michel. Durante la Guerra de Independencia de Ucrania, se habían producido pogromos contra los judíos, de los que el anarquista responsabilizaba a Petliura.

Tras la derrota del “Tercer Reich” salió a la luz la dimensión de las atrocidades nazis. Después de Auschwitz y de la Shoah, ¿es aún posible el antisemitismo?

En 1945, tras la rendición de la Alemania nazi y la liberación de los campos de concentración se hizo patente el genocidio perpetrado contra las judías y los judíos europeos. Este asesinato en masa se denomina Holocausto, palabra griega que significa “completamente quemado”. “Shoá” es el término hebreo para referirse a este genocidio que se cobró la vida de unos 6,3 millones de judíos europeos y significa “catástrofe”.

Y, sin embargo, el antisemitismo persistió en Europa. En el pogromo de Kielce, el 4 de julio de 1946, 40 personas de fe judía supervivientes de la Shoá fueron asesinadas. El desencadenante de pogromo fue el supuesto rapto de un niño de 9 años, Henryk Blaszczyk. Como consecuencia de esta masacre, se produjo una ola de emigración desde Polonia hacia Alemania y Francia.

Tras la fundación del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948, en varias naciones árabes los judíos, cuyos ancestros llevaban a menudo más de mil años de dichos países, fueron obligados a emigrar. Atrás dejarían un antisemitismo sin judíos del que ya nadie parecía avergonzarse. El Vaticano puso fin a 2000 años de antisemitismo. El antisionismo y el negacionismo, es decir, la negación del Holocausto, se convirtieron en nuevas expresiones del antisemitismo.

Con la llegada del siglo XXI comenzó un nuevo capítulo en la historia de la discriminación contra las personas de fe judía. El antisemitismo nunca ha sido tan denunciado, perseguido y condenado como hoy. Y, sin embargo, la hostilidad hacia los judíos ha vuelto: hoy es muy visible, en parte abiertamente, en parte de manera oculta y a menudo de forma ruidosa, y adopta nuevas formas de manifestarse.


CONTENIDO RELACIONADO: